Se muere: la triste verdad sobre el trabajador del conocimiento. Y esto le sustituirá
Dado que vivimos en la economía del conocimiento, hay una percepción muy acentuada de que la única opción, si se quiere tener una trayectoria laboral provechosa, es invertir en formación. Ese es el camino para, en lugar de trabajos repetitivos, rutinarios y mal pagados, conseguir puestos intelectualmente satisfactorios, bien retribuidos y con proyección profesional.



